sábado, 11 de diciembre de 2010

¿Y ahora me lo venís a decir?

sábado, 4 de diciembre de 2010

La actualidad se merece, a mi entender, el número 186. Sí, voy a hacerlo, meter el pie en el barro de nuevo, y no me importa. No veo salidas felices y simples a la vez para esto, pero que de eso se ocupe el destino. Yo no tengo mas que agradecer y disfrutar, a la distancia, de tu incondicional compañía. Vale más de lo que me creo en condiciones de reclamar cada instante que me dedicás, y mis instantes se me escapan pensandote de frente a tu foto. Por eso esta etiqueta, que esta vez, ya perdió su gusto a sal.
A veces me pongo a pensar que sería de la vida sin un adiós total. ¿Qué macabros hechos se sucederían de la conjunción de este yo con esa ella? Difícil de explicar. Desde mi punto de vista, cada instante forma lo que somos. Me autoconstituí como lo más cercano posible a una porquería, por ende promuevo momentos que terminan por ser una mierda (o importarme una mierda), y quizás entonces, la inecuación sería al revés. Efectivamente al cambiar de lado un número negativo que multiplica, se invierte el signo de la desigualdad. ¿Sería yo ahora quien le rompa el corazón? Suena lógico, partiendo de la hipotética suposición de que ella fuera como yo la recuerdo. Por ende, no debería tener problema en volver si la situación estuviese dada. Pero al hacerlo, volvería atrás los sucesos, demostraría no haber aprendido nada, simplemente revertiría el asiento para echar a volar mis teorías junto a las palomas de Serrat. La conclusión es que desde la lógica, no hay forma de abordar el tema, y por consecuencia, es un tema que hay que evitar abordar.
185 entradas con la etiqueta "Amor". Pero por Dios, que cursilería, como para pensar que en verdad podía no empalagarte. Gracias por esa buena patada en el orto, al final entendí, y me hace cada día mejor...

Hasta luego

Nos volveremos a ver, porque siempre hay un regreso. Y es así, incluso escapándole a la canción. Algún día hasta me tocará a mi subir a ver las luces de la noche desde una nube, a su lado, sonriente y con una buena pipa salida de una historia sin final...

jueves, 2 de diciembre de 2010

"La familia se termina reencontrando cuando se muere alguien", sabias palabras del abuelo Oscar Pretél.
Ser fanático es no reconocer los errores, y por ende no saber como mejorar. Ser triste y estúpido es no reconocer las virtudes para saber que el camino es el correcto. Ser argentino, hoy, es una bendición, pero seguir con los ojos abiertos debe ser nuestra virtud para seguir construyendo un futuro mejor...