sábado, 10 de julio de 2010
viernes, 9 de julio de 2010
jueves, 8 de julio de 2010
Incontenibles, afloran las lágrimas cada vez que, en blanco y negro, aparece Dieguito soñando algún día ganar un Mundial mientras pateaba una pelotita de tenis. Se irritan los ojos de millones cuando lo vemos al Pelusa dominar la pelota y como hasta el fondo del arco no la iba a soltar. Desconsolados lloran, grandes y chicos, viendo a once ingleses el duro suelo probar. El Diego, nuestro Diego, alza la copa y el tiempo parece detenerse. Habérlo visto a este pibe caerse, pero haberlo visto también sabiéndose levantar, siempre mirando al frente, siempre buscando algo más. El señor Diego, ahora de traje y zapatos, otra vez nos ha invitado a soñar. Yo sueño, ídolo del pueblo, con que no te vayas mas...
Amor (Federico Pretél)
No es uno mas uno,
ni tres, ni cinco,
quizás no sea ni dos,
ni ningún número puro.
Tampoco es un eterno,
ni un mes absurdo.
No vale por gramo
ni viene de un solo gusto.
No es verdad,
no es mentira,
es algo mas allá de lo que vemos.
No es pasión,
no es incesto,
es algo que jamás comprenderemos.
No rima con fuego,
ni es tan deseable.
No es una sonrisa,
ni una simple inspiración.
Dile dolor,
dile locura,
pero no digas amor.
ni tres, ni cinco,
quizás no sea ni dos,
ni ningún número puro.
Tampoco es un eterno,
ni un mes absurdo.
No vale por gramo
ni viene de un solo gusto.
No es verdad,
no es mentira,
es algo mas allá de lo que vemos.
No es pasión,
no es incesto,
es algo que jamás comprenderemos.
No rima con fuego,
ni es tan deseable.
No es una sonrisa,
ni una simple inspiración.
Dile dolor,
dile locura,
pero no digas amor.
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